top of page

Tolerancia a la frustración

Tolerancia a la frustración

Sin duda lo que todos los padres deseamos para nuestros hijos es que sean felices y tengan herramientas para  enfrentar los retos y desilusiones de la vida.  En este cafecito estaremos platicando sobre estilos de crianza que favorecen el desarrollo de la tolerancia a la frustración y algunos tips para apoyar a nuestros hijos en este proceso. 

Si les pregunto cómo quieren que sean sus hijos en 10 años ¿qué me dirían?

Tenemos que guiar a nuestros hijos a ser equilibrados y tener herramientas para adaptarse, pues la felicidad es una emoción efímera, por lo que sí es nuestro propósito no se va a lograr. 

¿Por qué es importante que nuestros hijos sepan enfrentar la frustración?

Porque un niño exitoso y pleno no es quien no tiene dificultades, sino quien se mantiene perseverante y optimista frente a las adversidades. La frustración es la emoción que sentimos cuando las cosas no salen como lo esperamos o en el momento que lo esperamos. 

¿Cómo logro que mi hijo desarrolle tolerancia  a la frustración?

Tenemos que permitir que vivan experiencias que les brinden herramientas  para superar emociones displacenteras como la tristeza y el enojo. Esto se llama autorregulación y es una habilidad de la inteligencia emocional que me permite cambiar de una emoción negativa a una positiva por mis propios medios. 

¿Qué estilos de crianza apoyan y no apoyan a la tolerancia a la frustración? 

Estilos que apoyan: 

  • Padres que ponen límites firmes, que asignan responsabilidades.

  • Padres que postergan recompensas.

  • Padres que les permiten a sus hijos sacar sus propios recursos frente  a las frustraciones (ej. Si está llorando porque no lo invitaron a una fiesta, dejalo llorar y que él mismo encuentre motivos por los que está bien estar bien).

  • Padres que reconocen la emoción de la tristeza y el enojo como parte necesaria de la salud emocional. 

  • Padres que saben autorregularse y no necesitan que sus hijos estén felices todo el tiempo, pueden soportar niños tristes o enojados y tienen la paciencia para acompañarlos (NO Consolarlos).






Comments


bottom of page